Esa frase pertenece a mi película navideña favorita: Gremlins.
Mi momento navideño favorito es también de esa misma película, un cuento navideño atípico y que me sigue pareciendo genial y sigo disfrutando aunque se estrenara en 1984, hace casi 30 años. Se trata de la terrible escena en que Phoebe Cates le explica al protagonista, Zach Galligan, cómo descubrió que Santa Claus no existe.
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De modo que este año mi no felicitación navideña va para aquellos para los que estas fechas, por el motivo que sea, no son tan felices como para el resto. Para los que no pueden comprar regalos ni comer gambas y jamón, para aquellos cuya menor preocupación es qué marca de perfume preferirá la suegra, para los que echan de menos a alguien, para los que van a tener que trabajar mientras nosotros cenamos con la familia, para aquellos a los que tanta luz y envoltorio brillante sólo ilumina un poco más tantas hipocresías e injusticias.
Disfruten de las personas amadas que les rodean, que ellas son las importantes, y recuerden que en el fondo todas las cosas bonitas con lazos de colores son totalmente prescindibles.
¡Sean felices durante estos días, durante el resto del año 2012 y lo que queda de 2011!