
Si alguna vez has trabajado en una oficina vas a sentirte muy identificado. Y tus carcajadas van a intercalarse con escalofríos de identificación con situaciones y personajes, y con el ambiente triste, desolado, aburrido, hipócrita a veces y rutinario siempre.
No se puede tener más mala leche.
Sin haber visto la versión UK aún (pienso remediarlo ya), y sabiendo que seguro que es un dechado de virtudes, yo soy de The Office US. Dudo que cambie de opinión solamente porque Ricky Gervais me cae muy mal (perfecto para el personaje, por otra parte). Prefiero los matices de Michael Scott.
Por cierto, nosé si habéis visto la última de David Koepp (Ghost Twon) con é de protegonista. No acabo de entender qué pintan ambos en este comedia tópica, aunque menos estúpida de lo habitual.
No hemos visto la versión americana, pero el humor debe ser muy diferente en muchos aspectos. A Gervais lo hemos conocido ahora (el personaje lo borda, si es tan gilipollas en la vida real tendrá menos mérito, pero lo borda) y hemos descubierto que tiene hasta audiolibros de monólogos. En el proceso hemos descubierto Ghost Town, quizá cuando acabemos The Office le echemos un ojo. ¿Recomendable?
La The Office US, muy pero que muy recomendable, sobretodo por el personaje de Dwight Schrute. La 1ª temporada son 6 episodios (a lo UK), pero el resto ya son de 22. No os la perdáis, porfavor.
En Espoiler.tv recomendaban ver primero la de UK y luego la de US; por desgracia, ya había terminado ésta última cuando lo leí, no por eso dejaré la de UK de lado.
Michael for President !
Pues yo creo que, teniendo el original, ¿para qué queremos copias?
Que no digo yo que el remake americano no esté bien, pero no creo que me trague una serie y luego su copia… Es un poco absurdo, por más bondades que tenga ésta. O por más que me guste el actor que se frotaba la cabeza con la mamá de los Fisher en Six Feet Under.
Ahora que ya he visto hasta la segunda temporada de la versión US ya puedo decirlo con conocimiento de causa: no hay color. La americana es una serie de humor. La británica gana en sarcasmo, acidez y mala leche.