Ése viene a por ti, se dijo ovillándose aún más tras el matorral. Cerró los ojos con fuerza. Dejó de respirar y pensó que aquello era como jugar al escondite. Recordó a su madre regañándole, no hacía tantos años, cuando se quedó escondido horas sin darse cuenta que añochecía.
Abrió los ojos y se incorporó a medias creyendo que había pasado el peligro. Sólo oyó un sonido ensordecedor y un impacto súbito en el pecho. Luego sabor metálico en la boca. El fusil reglamentario cayó inútil de sus manos. En los últimos segundos de vida pudo ver a su ejecutor, casi tan joven y asustado como él.
Dedicado a Dracma, porque ella tiene la culpa. Y a las mujeres que les piden orgasmos a los camareros, sobre todo si son guapos. No entraba en el plazo y tampoco habría ganado. Toda una suerte, porque con esa frase final le habría puesto las cosas difíciles a los siguientes.
Gracias a todos (a los maños y a los no maños) por hacer posible este fin de semana tan entrañable.
¡Muchísimas Gracias, Nuala¡ Me ha encantado el microrelato y la dedicatoria.
En este caso me alegro de tener la culpa, así que no pienso enmendarme, y menos viendo el resultado. Creo que si lo hubieras podido presentar en plazo habría tenido posibilidades, está muy bien escrito, y desde luego es mejor que muchos de los que ganan, la verdad.
Un abrazo y espero que pronto repitamos la reunión, pero con sede en Bilbao-pues.
Coincido con Dracma. Incluso creo que hubieses tenido oportunidades de ser elegida. Esperaba algo más malsano (es decir, una partida de rol). Lo que no va entre paréntesis iba en serio.
Vaya fama tengo…
Como le dije a Dracma sé que si me suelto y escribo algo demasiado malsano no tendrá la más mínima posibilidad. Pero la cabra tira al monte, a ver si con Vladimir… Mmmm… ¡Ya lo tengo!
¿Esto es como los microcréditos?
Gracias a vosotros por venir.