
Seguro que ya todos conocen la historia, porque hasta se popularizó en un anuncio: el 29 de enero de 1992 una tormenta hace naufragar en medio del Océano Pacífico un buque de carga procedente de Hong Kong en el que viajaban hacia la ciudad estadounidense de Seattle 29.000 patos, tortugas, castores y ranas de goma. El contenedor en el que viajaban chocó con otro, se abrió y dejó su carga flotando. Desde entonces lo que ya llaman “rubber army” se ha dividido en dos y ha viajado cruzando el estrecho de Bering, por el Ártico, y hasta subiendo a contracorriente por las costas americanas hasta Hawai. Incluso dos oceanógrafos, Curtis Ebbesmeyer y James Ingraham, han usado su periplo para estudiar las corrientes marinas.
La noticia ahora es que la armada de animalitos de goma ha llegado a europa (una jubilada encontró un patito en las costas británicas) y, según las previsiones, veraneará en la Costa da Morte, en el litoral gallego.
Atentos si ven flotando un patito mientras se refrescan en el mar, porque en eBay se llegaron a pagar hasta 1.500 euros por cada náufrago de goma.