
AndrewWyeth
Wind from the Sea
1948
Tempera
19 x 28 in.
Colección privada
Si el año pasado el anuncio lo hizo un paseo en bicileta hasta el Parc de la Ciutadella para leer un libro tendida al sol, este año ha sido un disco, la luz sobre los huertos que bordean mi camino a casa y la brisa que sabe a sal. Apenas tengo tiempo para leer, escribir, pasear en bicicleta o tenderme al sol pero haré lo que pueda para seguir disfrutando hasta de los pocos segundos de asueto.
Y los platos sin fregar…
Summertime
Here comes the summertime, the feeling’s in the air.
I remember cigarettes, tube socks, sun burns and long blond hair.
Here comes the summertime, yeah it’s coming soon.
I remember living upstairs, drinking iced-tea and swimming pools.
And the feeling doesn’t last that long.
Before you know it, it’s up and gone, oh yeah.
The things we do…
In the summertime, yeah it’s coming soon.
I remember watermelon, finger banging, purple rain and being cool.
Here comes the summertime, the feeling’s in the air.
I remember drive-ins, soap operas, fireworks and county fairs.
And the feeling doesn’t last that long.
Before you know it, it’s up and gone, oh yeah.
The things we do…
In the summertime…
Josh Rouse

Estando como estoy en un país en un verano eterno, te planteas hasta que punto es necesasria la alternancia par disfrutar de las cosas. Al menos, aquí hay días nublados para apreciar los soleados, aunque generalmente es al revés. Cómo influya en la personalidad es un tema larguísimo aparte.
Como curiosidad, me encanta una imagen preciosa que relataba aquella pareja que conocí en Singapur, cuando viajaban en tren desde la ciudad en la que habían estado vivendo los últimos años, y donde el verano es tambien eterno. Al viajar hacia el norte hasta Mongolia, vieron pasar el otoño en una tarde al otro lado de la ventana.
supongo que es cierto… por mi parte, nada mejor que unos primerizos rayos de sol y un mar más o menos en calma para esbozar una sonrisa de satisfacción y para encarar los próximos meses con una estúpida sensación de optimismo
Me encanta el verano y el sol, también me anima despertarme con la luz diurna entrando a raudales por la ventana, si pudiera, en invierno haría fototerapia, y en Alemania ver que anochecía a las 4 de la tarde me ponía algo melancólica siempre, peor que en verano amaneciera a las 5 era genial.