
200 gr. de chocolate negro
200 gr. de mantequilla
200 gr. de almendras trituradas (o nueces o avellanas)
200 gr. de azúcar glass
80 gr. de harina
5 huevos
Fundir en un cazo a fuego lento el chocolate con la mantequilla.
Batir en un bol las yemas de los huevos con el azúcar e incorporarle el chocolate y la mantequilla ya mezclados y fundidos. Añadir la harina poco a poco, moviendo sin cesar para evitar los grumos, y las almendras (o las nueces o las avellanas).
Batir las claras a punto de nieve e incorporarlas a la mezca moviendo cuidadosamente para que el pastel quede esponjoso.
Poner el contenido del bol en un molde huntado con mantequilla y meter en el horno a media potencia durante 45 minutos. Para comprobar si está hecho hundir un palillo de madera hasta que salga seco.
Servir bañado en chocolate fundido.
El pastel me ha recordado un cosa:
¿Para cuando ese Delirium tremens otra vez????
P.S. : me voy a Roma!
¡Weeeee!
¡Pasadlo bien!